lunes, 30 de marzo de 2009

Hasta pronto



Me voy fuera un tiempo, no se muy bien cuando volvere....
Os dejo mil besos en mi casa y un............hasta pronto!


Te has anclado en la estación y tu rostro se diluye por las páginas en blanco de mi vida y aún no sé si el tren se partió en dos o era mi alma que sangraba flores muertas o el delirio quién lloró,o era lluvia o fue tu piel o el cielo en alto, o los perros o las calles o la nieve en tu portal...Me impediste concretar la despedida..

Y te fuiste tan deprisa que ni pude respirar ni agarrarme a la ciudad, que todo se hundía...y vi el mar en la Gran Vía y soñé con navegar, y soñé con naufragar entre las mantas que me echaste por encima aquella noche que llegué tan desnudo,tan así, tan imperfecto, y ahora doy a los mendigos el adiós que no te di...y ahora duermo en la estación...

Te has anclado en la estación y tus ojos se diluyen entre lágrimas gigantes que explotaban al caer... que alguien tiene que perder cuando se juega, solo quise verte muerta y enterrada en un papel...tu recuerdo en un papel, en una carta, junto a todos los poemas que un invierno te escribí, tanto frío y un dolor que no se borra, que le duele hasta a mi sombra cuando le roza tu voz...y ahora duermo en la estación...

Letra: Luís Ramiro ( Anclado en la estación )

jueves, 19 de marzo de 2009

Haciendo la noche



Soy una puta colilla tirada en el suelo haciendo la calle, pienso en mí antes de ser colilla, cuando era un fino cigarrillo, y tú me querías, por escasos minutos, pero me querías, siento cómo tu mano me tenía entre sus dedos, parecía que me acariciaran, cómo disfrutabas llevándome a tu boca, me sujetabas entre tus labios, recuerdo cómo inhalabas hasta mi sangre, cómo te daba el placer que necesitabas en ese momento, cómo me saboreabas, cómo me gastabas, cómo me aprovechabas.... sabiendo que terminarías lanzándome al aire, cayendo al suelo, ni en un cenicero pudiste dejarme, mejor en el suelo para que me pisen bien, hasta la sombra del viento. Nací sabiendo que terminaría siendo una puta colilla tirada en el suelo. Pero nunca lo acepté. Cuánto me pagas por esta noche niño? Le acabo de escribir a este desgarrador silencio que me mata. Te daré lo que me pidas, necesito tu consuelo, me vendo barata esta noche por levantarme del suelo, te lo suplico cómprame por esta noche, y mañana tírame al suelo.
No tengo ni voz, no se si está apagada, hoy no me acompaña, ni siquiera la siento, sólo siento miedo, miedo de no volver a oirla. Sigo en el suelo, suplicando al silencio, que me compre esta noche!!!!!!!, pero el, solo ha mirado con desprecio para decirme, no vales ni para hacer ceniza, tan sólo eres una puta colilla.

Y yo me pregunto si alguien me va a dar algo en esta puta vida, sí, tan puta como yo misma,o solo estoy para mirarla desde mi esquina, cómo me hace compañía día a día y observar cómo se vende barata como yo, por un mísero maldito y falso puñado de amor.
Golpeada y pisoteada, me levanto y caigo pero siento que esta vez mi alma descansa ya fría,.....sin vida, tenía razón el silencio, no valgo ni para hacer ceniza.

Hasta luego o hasta nunca. Depende de lo que se esconde detrás de cada palabra.

lunes, 9 de marzo de 2009

" Báilame el agua" de Daniel Valdés Episodio de Podcast





Hoy dejo un Episodio de Podcast, con un fragmento extraído de la novela de Daniel Valdés Báilame el agua.Acompaño el Podcast con dos canciones que pertenecen a la banda sonora de la película del mismo nombre, "Báilame el agua" del cantautor Manuel Cuesta, y "Pero a tu lado" de los secretos, y dejo..... bla bla bla mi monologo o tertulia ( que hablo mucho), esta mañana estaba parlanchina jajajajaja. Después de escucharme.... mmmm espero corregir algún día tanto y....mmmm y....mmmmm jejejeje. Espero que nadie se duerma escuchandome, seria deprimente jajajajajaaj.Mil besos

Báilame el agua.
Úntame de amor y otras fragancias de su jardín secreto.
Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor.
Sácame de quicio.
Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado.
Hazme sufrir.
Aviva las ascuas.
Ponme a secar como un trapo mojado.
No desates las cuerdas hasta que sea tarde.
Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos.
Líbrame de mi estigma.
Llámame tonto.
Sacrifica tu aureola.
Perdóname.
Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora.
No me arrastres.
No me asustes.
Vete lejos.
Pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo.
Sangra mi labio con sanguijuelas de colores.
Fuma un cigarro para mí.
Traga el humo.
Arréglalo y que no vuelva a estropearse.
Échalo fuera.
Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos.
Dame la llave de tus oídos.
Toca mis ojos abiertos.
Nota la textura del calor.
Hasta reventar.
Sé yo mismo y no te arrepentirás.
¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos.
Yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos.
Los lameré hasta que no sepan a miel.
Hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
Te invito a un café.
Caliente claro.
Y sin azucar. Sin aliento.